En muchos de nuestros viajes, el gasto mayor está relacionado con los hoteles. Estos son mis métodos para ahorrar durante mis estadías.

Vayamos a lo importante: ¿Cuál es tu presupuesto? Puedes tener cierta cantidad de dinero o, quizás, no tengas un centavo en tu cuenta de ahorros. Sé realista y respóndete. Ve al cajero electrónico y consulta tu saldo. Esculca tu billetera. Rompe la alcancía.

¿Ya sabes cuál es tu capital? Listo, ¡empezamos!

Respuesta: “Puedo pagar algo, pero no quiero gastar mucho”:

No te dejes convencer por la agencia de viajes que sólo te ofrece hoteles con los que tiene convenio. Tómate un buen rato para entrar a internet y usar los miles de buscadores de hoteles que hay. Busca opciones según fecha o ciudad, elige hoteles sin piscina, Wi-Fi o desayuno, ya que estos son servicios que incrementan el precio.

Puedes organizar los resultados en estos buscadores según el precio, del menor al mayor (yo nunca he pasado de la segunda página de búsqueda, ahí ya es muy caro para mí).

Si este es tu caso, un buen buscador es Booking.

Indígena teje un abrigo en un hotel de Cuzco.

Indígena teje un abrigo en un hotel de Cuzco.

Respuesta: “Tengo dinero. ¡Pero muy poquito!”:

Si no te molesta convivir con otros viajeros y compartir habitación o baño con ellos, contempla la idea de alojarte en un hostal.

Es hora de olvidar la idea del hostal como un cuchitril pulgoso lleno de marihuana, porque en realidad son alojamientos muy limpios, amplios y con diferentes opciones de habitación. Hay piezas compartidas con 10 viajeros, dobles con baño compartido, totalmente privadas con cocina compartida, en fin.

Si ya te convencí de alojarte en un hostal, búscalo por Hostelworld.

Como no suelo tomar fotos en los alojamientos, aprovecho para recordar este barquito en San Carlos de la Rápita (España).

Como no suelo tomar fotos en los alojamientos, aprovecho para recordar este barquito en San Carlos de la Rápita (España).

Respuesta: “¿Dinero? ¿Qué es eso? ¡No tengo ni un centavo!”:

Puedes convertirte en un  couchsurfer. Hay miles de viajeros en el mundo como nosotros: sin plata. Pensando en esta situación tan común, muchas personas ofrecen su sofá, su habitación vacía o, incluso, su apartamento entero, para alojar a turistas gratis.

¡Yo adoro esta opción! No sólo no pagas ni un duro, también tienes la oportunidad de conocer a un anfitrión auténtico que te recomendará los mejores lugares de su ciudad, te dará consejos de viaje y te mostrará más de su cultura.

Si te atreves, ingresa a Couchsurfing.

Permanecer junto a los locales es la mejor forma de conocer un destino.

Permanecer junto a los locales es la mejor forma de conocer un destino.

Respuesta: “No tengo plata y, además, quiero ganar dinero viajando”:

Eres muy exigente. Pero, está bien, también tengo una opción para ti.

Hay decenas de páginas web que ofrecen trabajos en otras ciudades del mundo, a cambio de alojamiento.

  • Granjas en las que te arreglan una habitación calientita, a cambio de ayudarle al anfitrión a sembrar o recoger los huevos de las gallinas, en Wwoof.
  • Penthouses en los que puedes disfrutar de la piscina, si cuidas de los perros de los propietarios mientras ellos salen de la ciudad, en Trustedhousesitters.
  • Hostales en los que los dueños te regalarán el alojamiento si atiendes en recepción un par de horas, en World Packers.
Viajar y consentir animales es la fórmula de la felicidad.

Viajar y consentir animales es la fórmula de la felicidad.

Respuesta: “El dinero no importa. Lo esencial es invisible a los ojos”.

Tu opción es viajar y ayudar a fundaciones de rehabilitación de animales, pedagogía a niños de escasos recursos, acompañamiento a mujeres vulnerables o alfabetización a campesinos en países en vía de desarrollo.

Primero debes definir cualquiera de estos dos factores: país que quieres visitar o población que quieres ayudar. Después de responderte esto, es hora de consultar todas las fundaciones que reciben a viajeros comprometidos socialmente.

Durante mi retiro con los Hare Krishna a la Sierra Nevada de Santa Marta, los voluntarios debían cuidar la ecoaldea y cocinar para todos.

Durante mi retiro con los Hare Krishna a la Sierra Nevada de Santa Marta, los voluntarios debían cuidar la ecoaldea y cocinar para todos.

Debo aclarar que estas opciones no son gratuitas, todo lo contrario. Debes pagar una cuota de colaboración con la fundación y tus propios tiquetes. Pero tienes alojamiento y una experiencia más enriquecedora que ninguna, como compartir con niños en Zimbabue o bañar elefantes en Tailandia.

Te recomiendo visitar Voluntarios en el mundo.

¿Cuál fue tu respuesta? ¿Ya has probado alguna de estas opciones?