¿Hace falta decir cuánto amo a Marruecos? Con nostalgia marroquí, elegí mis fotos favoritas de este fabuloso país.

Un joven artista muestra sus dibujos. Las obras están hechas con las yemas de sus dedos y sólo usa tinturas vegetales. La venta de estos dibujos a los visitantes de la Kasbah Ait Ben Haddou es su sustento.

Un joven artista muestra sus dibujos. Las obras están hechas con las yemas de sus dedos y sólo usa tinturas vegetales. La venta de estos dibujos a los visitantes de la Kasbah Ait Ben Haddou es su sustento.

Los gatos abundan en Marruecos. Estos tres cachorros se asoman a ver los turistas que pasan frente a su 'kasbah'.

Los gatos abundan en Marruecos. Estos tres cachorros se asoman a ver los turistas que pasan frente a su ‘kasbah’.

Vista de uno de los principales curtidores de Fez, donde se trata el cuero y se tiñe. Aunque la visita a este lugar es indispensable, es recomendable llevar una hoja de menta o hierbabuena para espantar el olor a carne animal.

Vista de uno de los principales curtidores de Fez, donde se trata el cuero y se tiñe. Aunque la visita a este lugar es indispensable, es recomendable llevar una hoja de menta o hierbabuena para espantar el olor a carne animal.

La intencionalmente desordenada señalización de una calle marroquí cualquiera. ¡Cuidado con los burros!

En el Bosque de Cedros Gigantes los micos están acostumbrados a los turistas e, incluso, disfrutan posando para las fotos y comiendo cacahuate de sus manos.

En el Bosque de Cedros Gigantes los micos están acostumbrados a los turistas e, incluso, disfrutan posando para las fotos y comiendo cacahuate de sus manos.

Una niña marroquí alza su vestido, mientras pasa por el basurero de la plaza de mercado de Rissani.

Una niña marroquí alza su vestido, mientras pasa por el basurero de la plaza de mercado de Rissani.

Un bereber toma fotos de la caravana de dromedarios en medio del desierto del Sahara.

Un bereber toma fotos de la caravana de dromedarios en medio del desierto del Sahara.

Marco Polo sobre el lomo de un dromedario en la carretera principal que lleva hacia Tinerhir.

Marco Polo sobre el lomo de un dromedario en la carretera principal que lleva hacia Tinerhir.

Un niño bereber intenta calmar la sed con la última gota de agua de su botella. (Tranquilos, yo le regalé un par de botellas más).

Un niño bereber intenta calmar la sed con la última gota de agua de su botella. (Tranquilos, yo le regalé un par de botellas más).

Una agrupación musical bereber demuestra con creces la conexión emocional de este pueblo con sus ritmos ancestrales.

Una agrupación musical bereber demuestra con creces la conexión emocional de este pueblo con sus ritmos ancestrales.